Una vez finalizada mi serie de artículos dedicados a Dragon Quest, y tras recibir muy buenas críticas de mis lectores (lo cual es recompensa más que suficiente y hace que merezca la pena el esfuerzo realizado) me he decidido por lanzarme a la piscina y escribir sobre los grandes juegos de LucasArts: La saga Monkey Island. Y digo lo de “lanzarme a la piscina” porque hablar de una gran compañía como ha sido LucasArts requiere una especial atención y profesionalidad por mi parte, ya que les tengo un profundo respeto. Y estoy seguro que para cualquier nostálgico amante de los videojuegos como yo, el nombre de LucasArts nunca es pronunciad nunca en vano. En esta ocasión hablaré de los Monkey Island, pero no descarto en un futuro dedicar uno o dos artículos a otros juegos de Lucas, como Day of The Tentacle o Indiana Jones and The Fate of Atlantis. Espero que os guste y, como siempre, sabed que estoy abierto tanto a críticas constructivas como a sugerencia, así como a cualquier tipo de comentario o aportación ;-)

Monkey Island... ¿En alemán?

“Me llamo Guybrush Threepwood… ¡y quiero ser un pirata!”

Con esta frase comienza el gran The Secret of Monkey Island. Una aventura gráfica de piratas, se podría decir… pero no estaríamos hablando del mismo juego. Cualquiera que haya jugado a la primera parte de la saga de aventuras gráficas más famosa de LucasArts no diría lo mismo, no se quedaría ahí. El primer Monkey Island está considerado por muchos la mejor o la segunda mejor aventura gráfica de la historia de los videojuegos, que no es moco de pavo. Pero aún tiene más mérito si consideramos que se juega el puesto con su secuela, Monkey Island II.

Descubrí el juego una mañana en el mercado de San Antonio, en Barcelona. Acababan de comprarme mi primer ordenador, un IBM Aptiva con procesador Pentium a 150 Mhz, 14 MB de RAM y 2MB de memoria de Vídeo. Eran otros tiempos… lo más raro de todo es que IBM aún hacía ordenadores que se consideraban buenos ;-). Ese día andaba buscando un juego para mi nuevo PC, y descubrí la reedición de The Secret of Monkey Island en una parada. Esta reedición venía en CD-ROM con la banda sonora - compuesta por Michael Land - en calidad CD, una de las mejores bandas sonoras de videojuego que he escuchado.

Las aventuras de Monkey Island han destacado por hacer gala de un humor único. Empezando por el origen del nombre del protagonista. A lo largo de los juegos, es común que el resto de personajes hagan alusión a lo absurdo de su nombre. Cuenta la leyenda que los programadores del juego, mientras estaban diseñando la imagen del protagonista en el programa Deluxe Paint, sin haberle dado un nombre aún; al archivo lo llamaron Guy.brush, ya que .brush era la extensión que recibían los archivos creados con ese programa. De tanto verlo así, al final se le quedó ese nombre. Aunque parece ser que no es más que un rumor, y que fue desmentido por la propia LucasArts.

Los juegos

La serie consta de 4 entregas. Como he dicho, pertenecen al género de las aventuras gráficas, tan difíciles de ver en nuestros días, en los que parece que todo sean RPG’s Online y shooters en primera persona. La aventura gráfica es un género clásico, con gran éxito en los 90 entre los usuarios de PC. LucasArts (por aquél entonces LucasFilm Games) ayudó al impulso de este género con su revolucionario sistema SCUMM, que permitía a los diseñadores de juegos crear personajes, escenarios y diálogos sin necesidad de conocer el lenguaje de programación con que estaba programado el juego. Esto, unido a la facilidad de control que supuso la aparición del ratón en los PC’s domésticos, hizo que las aventuras gráficas se encumbrasen como género rey de los videojuegos durante casi una década.

Volviendo a Monkey Island, uno de los responsables del éxito que cosechó la saga fue Ron Gilbert, un programador y diseñador (que su propio blog). Según Gilbert, lo que hacía grande a un Monkey Island era el sentido del humor que del que hacía gala. Cuando la resolución de un puzzle requiere el uso de un pollo de goma con una polea en el centro, o te encuentras en una isla a unos caníbales vegetarianos… te das cuenta de que los guionistas eran un atajo de genios bromistas. Para más muestras de ello, podéis visitar este artículo publicado por q256 en su blog.

The secret of Monkey Island y Monkey Island II: Le Chuck’s Revenge salieron a la venta en 1990 y 1991 respectivamente. Ambos se disputan el primer puesto de las mejores aventuras gráficas de la historia, y están entre los mejores juegos para PC de muchos aficionados. Funcionaban en DOS, y los gráficos - que hoy nos pueden parecer lamentables -, para la época estaban mucho más que a la altura. La inspiración de Ron Gilbert viene de la atracción de DisneyWorld “Piratas del Caribe” y la novela En costas extrañas, de Tim Powers.

Años después, en 1997; fue cuando volvió la saga con su tercera entrega: The Curse of Monkey Island. Gráficamente el juego era estupendo, y recordaba a una película de animación. Pero muchos le acusaron haber perdido el espíritu de los anteriores capítulos. En parte, porque Gilbert ya no formaba parte del equipo de desarrollo. Aún así, el juego es de mis favoritos, porque lo esperé muchos años y me encantó el aspecto renovado que lucía. No pasó lo mismo con Escape from Monkey Island, la cuarta entrega. No me gustó en absoluto el sistema de juego, ya no se movía a Guybrush sólo con el ratón y no era tan intuitivo. El control complicaba la resolución de los puzzles, y el salto a las 3D no sentó tan bién como pasó con la renovación estética de M.I.3. De hecho, es el único que no he acabado.

Los personajes

Una vez dijo la gran Rumiko Takahashi, autora de mangas como Ranma o Inuyasha; que el secreto del éxito de cualquier historia radicaba en la personalidad que se da a sus protagonistas. La trama de cualquier Monkey Island gira en torno a tres personajes principales, y eventualmente algún secundario. No sé cuál es el éxito de estos juegos, y seguramente será la unión de muchas cosas, pero no hay duda de que en pocos juegos encontraréis protagonistas más carismáticos que en un M.I.

Guybrush Threepwood

Como he comentado, es el protagonista indiscutible de la saga. Un aspirante a pirata que llega a isla Marley con intención de conseguir su sueño. Mientras se encuentra superando las tres pruebas que todo aspirante debe superar - como todo el mundo sabe - conoce a la gobernadora Elaine Marley, de la que se enamora. Y parece que ella le corresponde. Las cosas no podrían ir mejor para el joven Guybrush, hasta que se cruza en su camino su antagonista, el temible pirata zombie Le Chuck. Su principal habilidad, aparte de meterse en líos; es la sorprendente capacidad de poder aguantar 10 minutos bajo el agua sin respirar.

Elaine Marley

Elaine es el gran amor de Guybrush, y la atractiva gobernadora de la isla Marley, al ser la única que se presentó para el puesto. Es una mujer de carácter fuerte, y muy capaz de cuidar de ella misma. A pesar de todo, Guybrush se pasa media vida intentando rescatarla de manos de Le Chuck. Lo que más le gusta de Guybrush es su ingenuidad.

Le Chuck

Zombie, fantasma o demonio. Da lo mismo. En cualquiera de sus formas, Le Chuck es un maldito incordio. Su obsesión por conquistar a Elaine le llevó a tirarse por un pozo a petición de suya - según las habladurías -. Aunque lo que ocurrió en realidad es que viajó hasta Monkey Island para conseguir el legendario tesoro Big Woop. Lo consiguió, y con él la inmortalidad y el control sobre la vida y la muerte. Su objetivo en la no-vida es matar a Guybrush y conseguir el amor de Elaine.

La lucha a espada con insultos

Respuesta equivocada

Uno de los momentos más desternillantes de cada juego se producía cuando teníamos que batirnos a espada con otro pirata… mediante insultos. El combate a espada con insultos no depende de tu habilidad con la espada, sino con la lengua. Había que Insultar al rival con astucia, y responder a sus insultos con la frase adecuada. Si fallábamos, y no acertábamos las respuestas correctas, perdíamos el combate. En este enlace, hay un simulador de lucha a espada con insultos, para los más nostálgicos. Eso sí, en inglés :-(.

Bueno, eso es todo, de momento. Si me pusiera a recorrer la historia de las cuatro aventuras necesitaría una semana para acabar, y no es mi intención hacerlo. Simplemente hacer un guiño a todos los que hayamos jugado, y animar a los que no lo hayáis hecho a hacerlo, pues no os defraudará esta joya clásica.

Por cierto…

¡¡Mira detrás de tí!! ¡¡Un mono de tres cabezas!!

Mono de tres cabezas