Mega Drive

El otro día hablé de la Master System II, mi primera videoconsola. Hoy os hablaré de la segunda que pasó por mis manos, la Sega Mega Drive. Uno de los mayores éxitos de Sega. Desgraciadamente, a partir de sacar esta videoconsola, no hicieron mas que dar pasos en falso. Atrevidos, innovadores, pero que no cuajaron en un mercado que empezaba a moverse por otros derroteros.

Como ya comenté en mi artículo sobre MSII, a pesar de que la consola había triunfado en Europa y América del Sur, no consiguió cautivar al gran público estadounidense ni al japonés. Con más del 90% del parque de consolas que exístía a finales de los 80, Nintendo Entertainment System era la reina indiscutible, y de punta a punta del mundo comenzó a relacionarse el término videojuego con Nintendo. Sega era la gran competencia, y decidió jugarse el todo por el todo desarrollando una máquina tan potente como los mejores ordenadores del momento: los 16 bits del Atari ST y el Commodore Amiga. Sega Mega Driveos, o Génesis en América, era capaz de ejecutar los juegos más populares de las máquinas arcade de por aquel entonces, la gran baza de Sega. La consola estaba pensada para trasladar estos juegos basados en placas de 16 bits de la forma más sencilla y rápida posible, ofreciento el lujo de tener una máquina recreativa doméstica. Algo inpensable para la 8 bits de Nintendo.

Con un hardware más avanzado y un catálogo de títulos cada vez más atractivo, Sega fue recuperando poco a poco el terreno que le había ganado su rival, y llegó a convertirse en la videoconsola más vendida hasta la aparición de la Super Nintendo. Una vez en igualdad de condiciones, y comparando los juegos que aparecían para ambas plataformas, estaba claro que las dos estaban muy igualadas. Super Nintendo era mejor gráficamente, mostrando una paleta de colores impensable en Mega Drive, pero ésta era más rápida. Pocas veces se ha visto una lucha tan equilibrada en la historia de los videojuegos.

El problema para Mega Drive vino cuando las compañías comenzaron a sacar juegos en exclusiva para la 16 bits de Nintendo. La compañía firmaba contratos de exclusividad que hicieron posibles obras maestras como Donkey Kong Country, los Final Fantasy, o Secret of Evermore. Por no hablar de la saga de RPG’s más popular de Japón, Dragon Quest.

Golden AxePero la alternativa de Sega no tenía nada que envidiar a estos juegos. En Mega Drive nos encontramos joyas como Sonic, Golden Axe, Soleil, Light Crusader, Shining Force, Streets of Rage, Story of Thor y un larguísimo etcétera. Fue una gran consola con grandiosos juegos. Y si tuviese que escribir una frase sobre cada juegazo que tuvo, este artículo tendría varias páginas.

El problema para Mega Drive vino, bajo mi humilde punto de vista, cuando Sega le quiso acoplar los dos engendros llamados Mega CD y 32x. La idea era buena, pero deberían haber pensado en poner a la venta la Sega Saturn directamente, ya que muchos de los compradores nos sentimos estafados. Y con razón. Ambos accesorios no eran baratos precisamente, y se nos prometía un catálogo de juegos de nueva generación que nunca llegó. Sí, tuvimos un Virtua Fighter idéntico al de recreativa, algun juegazo de coleccionista como Sonic CD… pero nunca tuvieron el apoyo que deberían. Sega enseguida anunció que estaba pensando en sacar la Saturn y dejaría de lado a Mega Drive con sus dichosos engendros. Fue el principio del fin de una compañía que se especializó en videoconsolas incomprendidas… o incluso gafadas. Pero tuvo el honor de pasarle la mano por la cara a la entonces todopoderosa Nintendo, cuando casi rozó el cielo gracias Mega Drive. Un mérito digno de elogiar.

Sonic 3¿Mi historia con la MD? No podía faltar :-). Unos años después y tras muchas horas de diversión disfrutadas, salió un juego para Mega Drive que a mis amigos y a mí nos encantaba: Mortal Kombat 3. Fue tal la obsesión que llegamos a tener con ese juego que las navidades que lo sacaron nos lo compramos todos. Un lujo. Yo me la compré con un pack de juegos. Venía el primer Sonic, el Golden Axe, el primer Streets of Rage y el grandioso Revenge of Shinobi. Más tarde, tuve Eternal Champions, Light Crusader y el Fifa 96… pero mi economía familiar seguía sin levantar demasiado la cabeza, y la mayoría de juegos los alquilaba en el videoclub. Fue así como descubrí Shining Force y empecé a hacer mis pinitos con el inglés.

Poco más tarde, me empecé a apartar de los videojuegos. Nos mudamos a otra ciudad, y perdí el contacto con mis amistades, por lo que no tenía con quien jugar ni cambiar juegos. En el instituto la gente jugaba a juegos de PC (Monkey Island llegó a mi vida) y terminé vendiendo mi querida consola por cuatro míseros duros. Era un crío, un inconsciente. Ojalá pudiese volver atrás en el tiempo y darle una colleja a aquel mocoso, pero no puedo.

Qué habrá sido de mi pobre Mega Drive…

Soleil¿Y de aquella época? Fue muy grande. No sé si alguien se compraba la revista Hobby Consolas, pero los piques de Segueros y Nintenderos eran memorables en la sección Contrapunto. Los lectores enviaban cartas poniendo a parir a la competencia. Fue entonces cuando comenzó la eterna lucha entre International Superstar Soccer (Hoy Pro Evolution Soccer) y los Fifa. Que si en uno podías salir con el portero y la pelota controlada, que si el otro tenía los nombres de los jugadores y los equipos reales… vamos, lo de siempre. Si nos paramos a pensar no ha cambiado tanto el panorama, sólo los intérpretes.

Eran buenos tiempos :-)