Sí señor, voy a salir del armario y lo voy a reconocer: mi Wii lleva muerta desde el glorioso día en que me pasé el Zelda: Twilight Princess. Desde ese día, ningún juego me ha hecho dedicarle más de un par de horas antes de cansarme y aburrirme por completo. Es más, desde ese día si la he encendido ha sido para jugar a alguno de los clásicos que me he bajado de la Consola Virtual, o para tratar de acabarme alguno de los juegos que tengo de Game Cube. Hasta hace poco, ponía excusas a este comportamiento. Como que la consola acababa de salir y aún no tenía un catálogo de calidad. O que pronto saldrían juegazos que harían que valiese la pena habérsela comprado. O simplemente que no tenía tiempo de jugar y por eso la tenía tan abandonada.

La verdad es que ningún título de los que ha salido hasta ahora me ha llamado lo suficientemente la atención como para comprármelo. Así como en GameCube tengo una colección de juegos que considero imprescindibles, de momento en Wii no es así… y los que van a salir siempre vienen acompañados de la incógnita: “¿Se habrán currado el control?”. No sólo eso, sino que muchos de los juegos que pintan bien, a medida que van saliendo más imágenes y se desvela cómo se manejan, acaban siendo decepcionantes. Decepcionantes porque cuando te esperas una detección de movimientos trabajada y que te proporcione una sensación de inmersión en el juego única, te das cuenta de que lo que te ofrecen es: “agita el mando para saltar, agítalo para bailar, agítalo para pegar puñetazos y agítalo un poco más para dar espadazos…”. Y haz como que te pajeas para recargar esa espada láser que antes partía a los enemigos en dos y ahora sólo los desintegra.

Ya estamos hartos de recibir títulos que presentan una calidad tanto técnica como jugable por debajo de lo visto en PSP o incluso a la altura de Nintendo 64. Evidentemente, esto no es totalmente culpa de Nintendo, sino de las compañías desarrolladoras, pero al final el perjudicado acaba siendo el jugador habitual.

Nintendo Sixty Foooour!!!

Nintendo Sixty Fooooooour!!!

El tema de la cuestionable calidad de Wii está últimamente en boca de todos. En Vidaextra el otro día se abría un debate entre dos de sus redactores, que tomaban partido a favor y en contra, argumentando sus razones. Y leyendo ambos textos, estoy de acuerdo con ambos en algunos puntos. Por un lado, hoy los sonyers y xboxers justifican la calidad de sus consolas esgrimiendo su superior calidad técnica. Cuando hace unos años, la primera PlayStation era peor gráficamente que Nintendo 64, y está claro quién acabó triunfando. Y es que está claro que los gráficos no importan, pero siempre y cuando la calidad global de un título dentro de unos baremos lógicos. Calidad argumental, sonido, jugabilidad, dificultad y modos de juego son algunos de los aspectos que valoramos en un juego y que hasta ahora no he visto en casi ningún título de Wii.

Porque, analicemos los títulos que están saliendo para la sobremesa de Nintendo:

  • Ports cutres y poco trabajados de juegos que aparecen para PS2, PSP o incluso NDS. Juegos con una calidad gráfica pésima en los que se justifica que la innovación y la justificación del precio radica en el control y luego decepcionan. El Padrino, Scarface, etc… el único que se salva es Resident Evil 4, en el que sí se ha trabajado en el control, el juego cumple gráficamente y el precio es ajustado. Sinceramente, me parece un crimen pagar 60€ por un juego que ya estaba desarrollado para PS2 y en el que en lo único que han trabajado los programadores es en desarrollar un control lamentable.
  • Nuevas franquicias que pretenden innovar de una forma u otra, pero que fracasan. Con este tipo de títulos no me gustaría ser tan duro, porque al menos sí que hay un esfuerzo detrás y hay que reconocerlo. Y más cuando alguien pretende reinventar un género, o hacer algo original. En este sentido, Ubisoft, Cing, Electronic Arts, Factor 5, y otras compañías se están reinventando a sí mismas creando títulos como Red Steel, Boogie, o el próximo King Story. Juegos cuyo éxito es discutible y en algunos casos impredecible, pero que se tratan de apuestas arriesgadas e innovadoras. Me gustaría ver más títulos de este tipo. Más compañías interesadas en innovar, en trabajar con el entorno de desarrollo y en conseguir cosas que nos dejen con la boca abierta. Pero para eso hace falta que las compañías no dediquen a sus programadores de tercera y becarios a portar juegos a la Wii, sino que haya gente cualificada realmente interesada en pulir todos los apartados del juego, desde gráficos a jugabilidad.
  • Minijuegos. Estoy harto de minijuegos, de verdad. Wario Ware hizo gracia la primera vez en Game Boy Advance, pero desde entonces no ha evolucionado nada. No sólo eso, sino que no hacen más que aparecerle clones como Cooking Mama, Rayman: RR, y un largo etcétera. Por favor, basta ya de minijuegos. La Wii no es una consola portátil, de jugar 10 o 15 minutos en el autobús. Quiero títulos que me hagan tirarme horas frente al televisor y que me aporten una experiencia de juegos más profunda que meterle el dedo en la nariz a Wario. Y hasta ahora, sólo Paper Mario y Zelda: TP lo han conseguido.
  • Party Games: Lo mismo de antes. Está bien que haya party games en una consola, pero no hasta la saciedad. Mario Party, Wii Sports, Wii Play, Boogie, y un largo etcétera más los que están por venir. Ya está bien, hay gente que no siempre puede jugar acompañada, y estos juegos para un solo jugador son aburridos. Y cada vez me da más la impresión de que la Wii se está convirtiendo en una consola para ponerla cuando vienen los colegas.
  • Casual Games Y lo que faltaba. La piedra angular del éxito de Nintendo con NDS y Wii. Los juegos para gente a la que no le gustan los videojuegos. Representados por la gama “Training”, reconozco que son una revolución, y que están consiguiendo acercar los videojuegos a gente a la que nunca le han gustado. Es más, puede que incluso Antena 3 recapacite y deje de satanizar cada dos meses los videojuegos en su espacio publicitario de noticias presentado por Matias Prats y compañía.

Here they come, It’s the Revolution!!

Samurai Pixel 3: Minijuegos Shogun

Todos estos tipos de géneros son aceptables. Pero no si copan todo el catálogo de una consola, o incluso si pasan a formar parte de la política de ventas de una compañía a la que han hecho grande los jugadores de toda la vida. Los mismos jugadores que ahora están siendo ninguneados y que juegan más a la Consola Virtual que a los nuevos lanzamientos para una consola de la que esperaban mucho más.

Y aquí quería llegar en este largo artículo: Nintendo se desentiende del jugador de videojuegos clásico. Ha creado un mercado en el que se mueve como pez en el agua, ya que no tiene rival… de momento. Mientras tanto, exhibe sus cifras de ventas en el E3 como si a alguien le importaran, exceptuando a sus accionistas. El E3, evento videojueguil venido a menos y seguido por amantes de los videojuegos. O si no, pregúntale a alguien que vaya a jugar al Wii Fit si sabe lo que es el E3.

Que quede claro que esto no es una crítica/queja sólo a la calidad de los gráficos de los juegos de Wii. Sino a la calidad de la consola en general. Técnicamente es una Game Cube que ocupa menos espacio, por la que nos han cobrado más del doble de lo que valía su predecesora. Su principal atractivo es un mando que o bien nadie sabe aprovechar, o no es tan fantástico como nos hicieron creer. Un mando que por otro lado es una diarrea mental de los diseñadores: Funciona con pilas que se agotan en menos de una semana a no ser que desactives el altavoz o no conectes el nunchaku. Nunchaku que va conectado con un cable al mando principal a pesar de ser inalámbrico, y que te pega latigazos en la mayoría de juegos en los que has de moverte un poco. Su segundo atractivo es un conjunto de emuladores de consolas retro que en PC se pueden conseguir de forma gratuita, y con roms descargables por las que nos hacen pagar. El tercero son las posibilidades online, que hasta ahora son prácticamente una leyenda urbana. Los Mii tienen gracia los primeros 5 minutos pero luego no sirven para nada. Los canales son inservibles, empezando por el Canal Moñones Opiniones. Sencillamente patético. Yo me esperaba un medio con el que ofrecer a Nintendo un feedback de la consola y los juegos, y proponer ideas y sugerencias… no una encuesta sobre si me gusta más la pizza o las hamburguesas. El Canal Internet es curioso si no tienes PC en casa, y el canal noticias americanas supongo que tendrá éxito en algun país… Yo prefiero leer el Qué!.

Canal Moñones

Podría tirarme todo el día contestando estas encuestas…

Opino que la Wii no es una consola de nueva generación, ni mucho menos una revolución. Es una consola que ni siquiera puede competir con X360 y PS3 porque está en otro mercado, juega a otro nivel. Un nivel en el que la gente hace fiestas todo el día y tiene pilas inagotables. Gente que en algún momento le gustaron los videojuegos y se le escapa la lagrimilla al ver que su nueva consola tiene el Sonic por unos 10€. Y yo no me considero parte de ese mercado, por eso he escrito este artículo.

Me está decepcionando la Wii, señores. Y como el catálogo que nos viene no mejore el panorama, no dudaré en venderla y olvidarme de ella. Esta no es la revolución que yo me esperaba, y seguro que no me equivoco al afirmar que lo mismo le pasa a muchos Nintenderos de toda la vida.

En fin… ¿qué opináis?