Monstruoso (Cloverfield)Ayer fui a ver esta película. Y me pareció una basura. Me pareció mala, mala de cojones. Mala en todos los sentidos en los que pueda ser valorada excepto en los efectos especiales. Pero éstos ni siquiera brillan en todo su esplendor por culpa de la realización pésima con la que se tortura al espectador. Y esto no es el vocabulario típico de un mordaz crítico cinematográfico, porque yo no me considero nada de eso. Me considero un espectador normal, que le gusta disfrutar del cine y de películas que le entretengan, o que al menos no me dejen un mal sabor de boca al verlas. Y Cloverfield, o “Monstruoso” en España, no sólo me ha dejado un mal sabor de boca sino que me entraron ganas de vomitar.

El hecho de grabar le película como si el cámara tuviese un ataque de epilepsia (o, según otros: como si fuese un espectador privilegiado en primera fila de la acción) me parece una soplapollez. Ya me lo pareció en The Blair Witch Project y me lo parece aquí. Marea. Pero marea hasta tal punto que tienes que apartar la vista varias veces de la pantalla porque te entra dolor de cabeza y no te enteras de nada. Eso no es realismo. Si yo estuviese viviendo eso la cabeza no me daría tumbos como los da la cámara en Cloverfield.

*****SPOILERS A PARTIR DE AHORA*******

Por otro lado, ¡no explican nada! Aparece el bicho en la ciudad y no explican nada en ningún momento. Ni qué es, ni de dónde ha salido, ni por qué es sospechosamente invulnerable a todo el arsenal militar de los Estados Unidos ni por qué se dedica a comerse (o morder) humanos cuando para él deberían ser del tamaño de moscas, en vez de pisarlos. O por qué se dedica a destruir edificios indiscriminadamente. O por qué, siendo el bicho gigante indestructible, a los “hijos” te los puedes cargar de un hachazo… con un hacha que casualmente estaba a mano.

Pero otra cosa que no me explico es cómo cojones se aguanta un edificio apoyado en otro sin que se derrumbe ninguno de los dos. Y cómo una persona que lleva horas desangrándose al haber sido atravesada por un hierro de un metro es capaz de subir veinte plantas por un edificio inclinado y apoyado en otro, saltar al otro edificio, bajar las 57 plantas del segundo por las escaleras, correr por todo Central Park y seguir viva. Además, acabé del cámara hasta las narices.

¡Rob! ¡Eh Rob! ¡Rob espera! ¡Rob! ¡Rob! ¡ROB! ¡ROB! ¡ROB! …

Así toda la película, maldito pesado. No sabéis cuánto me alegré cuando se lo cargó el bicharraco. En la sala se escuchó un “¡Muérete ya pesao!” y os juro por el niño Jesús que no salió de mi boca.

Por no explicar, ni siquiera profundizan lo suficiente en los personajes. Tan sólo fragmentos de conversaciones inconexas y sin ningún sentido. No llegas a empatizar con ninguno de ellos porque no llegas a conocerlos. Y por último, tampoco sabes de qué muere la gente mordida por los hijos del bicharraco, sólo que les explota la cabeza o algo así.

La película me ha parecido muy muy mala. Es un producto de márketing viral, una especie tráiler más largo de lo normal y que deja un mal sabor de boca al espectador. No lo digo yo, lo dice toda la sala de cine en la que estuve viéndola. Si hubiera sido una obra de teatro habríamos tirado tomates a los actores.

Qué queréis que os diga… entre Cloverfield y Godzilla me quedo con la segunda de cabeza. Y no porque Godzilla me parezca buena, sino porque Cloverfield me parece, como ya he dicho; una auténtica basura y espero que a nadie más en la historia se le ocurra la genial idea de hacer nada parecido. O al menos, que avise antes para no ir a verla.