Veréis, en el momento de escribir estas líneas estoy un poco indignado. Llevaba tiempo esperando poder jugar a Cierto Juego en Wii. Pensaba, esperanzado, que este sería uno de los títulos estrella del catálogo de una consola sedienta de juegos de calidad. Porque, a excepción de Paper Mario, Metroid Prime 3 y Super Mario Galaxy, no se me ocurre ninguna exclusividad que merezca la compra de la consola. Twilight Princess no cuenta, es de Game Cube. Todos los demás no sólo me parecen mediocres, sino que me han decepcionado de algún modo u otro. O ya se han visto más y mejores juegos de ese tipo en otras consolas o se limitan a ser ports en los que no se ha dedicado el más mínimo esfuerzo. Bueno, me dejo el Geometry Wars, pero teniendo en cuenta que está en X360 y PC, y que no es un juego casual en absoluto, no lo he incluido en la lista de Must Have en Wii

Si lo recordáis, hace unos meses hablé de la preocupante situación en cuanto al catálogo de una consola cuyas posibilidades no estaban siendo explotadas. Tomando como ejemplo la sensacional detección de movimientos de Wii Sports y la calidad gráfica de Super Mario Galaxy, ¿quién es capaz de decir que la Wii no da para más? pero es que meses después la situación no ha hecho más que empeorar.

¿El problema? Que no es una situación exclusiva de Wii, sino de la industria en general. Estamos hartos de encontrarnos con refritos de sagas que viven del éxito que tuvieron alguna vez, y remakes de juegos que en algún momento triunfaron. Pero que tras una campaña de hype estratégicamente planeada, defraudan sin precedentes. El problema es que se generan espectativas desmesuradas, y la decepción posterior es absoluta. Pero no es para menos. Si una compañía que ha creado un título de culto hace un par de generaciones y ahora anuncia una versión para la generación actual, no se puede sino esperar un juegazo. Si existe una serie de éxito en otras plataformas, que lleva años dando guerra en el mundillo, y anuncian una versión nueva, sólo podemos desear un título que esté al nivel que el del resto.

Hype Cycle

Según mi experiencia, un consumidor de videojuegos puede situarse en uno de estos tres perfiles:

  • Conoce la franquicia/el juego en el que está basado. En este caso, está claro cómo nos venden el juego: Utilizan su nombre, como en los dos títulos antes mencionados - y tantos otros -. Se aprovechan de que el juego tiene un número determinado de fans, o de que el original se llevó muy buenas críticas en su momento, y sacan un juego mediocre en el que apenas invierten tiempo y dinero en su desarrollo. El jugador habitual de títulos de la serie se sentirá desilusionado al ver cómo han estropeado una grandísima saga con una versión tan lamentable.
  • No sólo conocemos la franquicia, sino que estamos enganchados a Internet y nos tragamos todas las noticias. Esta vez, la sensación que se nos queda al probarlo, es de traca. ¿Por las espectativas generadas? ¡Por supuesto! Faltaría más, pero es lo que pretenden. Si a un buen nombre le sumamos una campaña de hype bien llevada a cabo, tendremos a un buen número de analistas de videojuegos y especialistas del sector hablando de él y de las glorias pasadas de anteriores versiones. Antes incluso de que salga el título. Es lo que me ha pasado con Cierto Juego, y aquél cartel misterioso en el que se apreciaba la silueta del personaje dibujada con estrellas. Luego, un tráiler mitómano hecho con CG. Eso sí, se les olvidó mencionar que el control iba a ser penoso y el apartado gráfico de risa y repleto de fallos. Que tenían a los becarios en prácticas desarrollando, y que habían dedicado más pasta a promocionarlo que a crearlo. Pero bueno, la prensa del sector es fácilmente manipulable.
  • No sabemos nada del juego, ni de la saga o sus otras versiones En este caso, el del comprador casual, quizás recordemos haber visto el anuncio por la tele, o haber oído a nuestro amigo el friki hablar de la saga en alguna ocasión. Como nos suena, y la portada parece atractiva, lo compramos. Se lo regalamos a nuestro hijo de seis años, el cual no tendrá todavía criterio para decidir si el juego es bueno o no. Simplemente, “es lo que hay”. Todavía recuerdo la cara de mi hermana cuando mis padres le compraron el Bee Movie. Creo que aún está precintado. Y no es culpa del comprador, que no tiene por qué saber que lo que está comprando es un zurullo, sino del desarrollador que se aprovecha del momento de fama de un nombre comercial. Este caso es el más triste, porque es el de la mayoría. Y estoy seguro de que las compañías realmente sacan pasta con esta gente. Si no, no se explica que saquen juegos como Spiderman 3 o Chicken Little.

¿Por qué se recurre a esto? ¿Por qué se maltrata al consumidor de esta forma? ¿Puede que la industria del videojuego se esté quedando sin ideas, como hace tiempo le viene pasando a la del cine? Las compañías recurren a estrategias publicitarias agresivas, y venden títulos mediocres que lo único que buscan es atraer a un mercado casual, permisivio y aprovecharse de un nombre que con sólo mencionarlo ya da dinero por si solo.

¿A dónde nos llevará esto? Perdonad el alarmismo, y ya sé que siempre ha habido títulos malos, pero no me negaréis que en tiempos de los 8, 16 y 32 bits había más innovación que ahora. De repente, podías encontrate con un juegazo sin que se hubiese hablado de él, sin que se filtrasen veinte mil tráilers en Internet mostrando escenas CG, y sin inversiones millonarias. Hoy en día, esto es mucho más difícil, y se recurre a fórmulas que funcionaron en su día para un público concreto y en una plataforma determinada, pero que ahora mismo están totalmente fuera de lugar. ¿Dónde están los míticos beat’m up como Streets of Rage? ¿Qué ha pasado con los plataformas frenéticos en 2D? ¿Cuándo nos sorprenderán con un RPG como Terranigma, Secret of Evermore o Story of Thor?

Y mientras escribo estas líneas, en multitud de foros de Internet se sigue pidiendo el remake de Final Fantasy VII. Remake que, no os quepa duda, tarde o temprano se producirá, y será una desfachatez que no gustará a nadie. Pero, eso sí, nos lo venderán muy bien tirando del nombre FINAL FANTASY, la música del original (nada original) y tráilers en CG.