Fire Emblem: Radiant Dawn
Artículo escrito por Dani de la Cruz • May 26th, 2008 • Categoría: Análisis, VideojuegosArtículo realizado para 

Con mucho retraso, por fin llega a nuestras sobremesas Nintendo la enésima entrega de la saga Fire Emblem, más complicada que nunca.
Hay sagas de videojuegos que perduran a lo largo de las generaciones. Algunas tienen éxito en cada una de sus entregas, y otras están dirigidas a un público exclusivo aunque fiel, y a pesar de no gozar de demasiada aceptación entre el gran público, continúan dando guerra cada cierto tiempo con una revisión más. Con Fire Emblem, pasa algo parecido. Aunque los europeos conocimos la serie en un momento algo tardío, concretamente en 2004 con FE: Blazing Swords, para Game Boy Advance. Aunque ni mucho menos fue el primero, ya que el honor se le otorga a Fire Emblem: Dragon of Darkness and Sword of Light (Subtitulo Japonés: Ankoku Ryuu to Hikari no Tsurugi) para la Famicom (NES) japonesa, en 1990. Por lo tanto, casi dos décadas de historia. Se dice pronto.
Los Fire Emblem son juegos de estrategia de tablero por turnos. Tienen elementos de RPG’s, preparación del combate, tácticas, y una historia que va contextualizando cada una de las batallas. Es un sistema de juego que apenas ha variado en todos estos años. Tan solo se han ido variando las historias, añadiendo modificaciones en las unidades, mejorando ligeramente el sistema gráfico… pero al fin y al cabo, hay que tomarse un Fire Emblem como un juego de ajedrez supervitaminado.

En Radiant Dawn, se continúa con la historia tal y como se quedó en Path of Radiance, de Game Cube. Si no os hicisteis con él en su momento, no lo intentéis, porque está descatalogado. Tal vez alguien os lo venda de segunda mano por el doble de su valor original, aunque si finalmente resultáis poseedores de ese juego, estáis de enhorabuena. Para disfrutar de Radiant Dawn con total plenitud es más que recomendable haber jugado y haberse pasado Path of Radiance. Si no lo habéis hecho… podréis jugar, y se os explicarán los hechos acontecidos en el capítulo anterior, pero ni de lejos llegaréis a comprender la historia por completo, ni los guiños de todos los personajes y viejos conocidos.
En esta ocasión comenzamos jugando a Micaiah, la nueva protagonista del juego. Micaiah pertenece a la Brigada del Alba, una banda de rebeldes de Daein, el país derrotado en el anterior juego. Sí, comenzaremos desde el punto de vista del país enemigo de la historia de Path of Radiance. Daein ahora está controlado por Begnion, aunque las tropas invasoras abusan de su poder y no son precisamente buenos gobernantes. Más bien al contrario: cometen injusticias, asesinan inocentes y tienen al país sumido en la desolación. La Brigada del Alba luchará contra las tropas de Begnion para defender sus derechos, y nuestra misión será reunir un ejército capaz de recuperar su libertad.
Gráficos
Visualmente, el título de Wii es similar a su antecesor, es decir; que el aspecto general es de la generación pasada. Algunos escenarios están bastante detallados, pero en general son austeros y pobres gráficamente. Lo mismo ocurre con los modelados y las animaciones de los personajes. Poco variados y detallados. Lo único que se salvan son los dibujos que ilustran los diálogos entre batallas, y las escenas cinemáticas, pero en general este juego no destaca técnicamente. De hecho, toda la saga se caracteriza por flojear en este punto.

Sonido
¡Dios mío! ¡Voces en castellano! Parece mentira, pero es así. Nintendo se ha currado doblajes al castellano no sólo para las escenas cinemáticas, sino para la narración introductoria de cada capítulo. Impresionante. La mala noticia es que tanto la música como los efectos sonoros empobrecen el conjunto. La banda sonora, sin ser mala; tampoco destaca por su variedad ni calidad. Simplemente cumple, y es fiel al estilo de toda la saga. Pero cuando has escuchado la melodía de los combates cincuenta veces, acabas deseando quitarle el volumen al televisor.
Jugabilidad
Bueno, llegados al punto más importante en este tipo de juegos, que es lo que os hará plantearos si comprarlo definitivamente. Tanto para un principiante como para un fan de la saga, el juego será lo suficientemente largo y difícil como para que os canséis de él y lo deis por imposible, o para que lo améis incondicionalmente. A veces, se dan los dos sentimientos al mismo tiempo.
Radiant Dawn no es un juego sencillo, ni mucho menos. Es más, comienza con un nivel de dificultad inesperadamente elevado para un principiante. Lo más desconcertante es que a medida que avanza el juego, hay altibajos en la dificultad. Supongo que se ha intentado evitar la sensación que producían los FE anteriores al llegar a un punto en el que te resultaba imposible avanzar. En Radiant Dawn hay misiones más relajadas alternándose con otras casi imposibles.

¿Por qué son tan imposibles las misiones? Bien, para los que no hayáis jugado nunca, sabed que un Fire Emblem tiene una peculiaridad importante respecto a otros juegos de rol, o incluso a títulos similares como los clásicos Shining Force o Final Fantasy Tactics: cuando un personaje muere, no se le puede resucitar. Se acabó para él o ella si la palma en la batalla. Así que, ante esta situación se nos plantean dos formas de jugar: la primera es la del terrorista, que comanda a sus tropas como vulgares peones y los envía en plan kamikaze a enfrentarse con el enemigo sin importarle que mueran en el intento. No le importa, porque con que lo debiliten lo suficiente como para que uno de sus soldados de élite pueda acabar con el enemigo de un solo golpe, es más que suficiente. O puede usarlos de cebo… da igual. El caso es que podemos asumir que la gente muere y ya está.
Y la otra forma de jugar, es la del perfecto estratega. O sea, evitar que muera nadie en todo el juego. Y creedme, si queréis disfrutar de toda la historia os interesa intentar no perder a ningún integrante de vuestro ejército o lo lamentaréis. Sobra decir que esta táctica es la más complicada, porque algunos personajes parecen tener especial propensión a palmarla en el momento más inoportuno.
Al principio no contaremos con todos los personajes, sino que los iremos reclutando poco a poco. Algunos se unirán nosotros por su propia iniciativa, y a otros tendremos que convencerlos hablando con ellos en mitad del combate o reuniendo ciertas condiciones especiales.
Antes de cada batalla, podremos tomar varias decisiones que pueden desequilibrar el desenlace de la misma. Por ejemplo, adquirir nuevos objetos en la tienda, fabricarlos por encargo, repartir puntos de experiencia y habilidades entre los personajes, o fomentar las relaciones entre ellos para conseguir apoyo en las batallas. El apoyo se realiza entre dos personajes, y sirve para incrementar las habilidades de ambos cuando se encuentran a menos de cuatro casillas de distancia. Es muy útil para personajes débiles (magos, sanadores, arqueros….) o de nivel bajo.
Hay tres niveles de dificultad, pero como comentábamos antes, el juego no es fácil ni siquiera en el nivel más bajo. El modo online es irrelevante, y como extra quizás vale la pena mencionar que, si en su día nos pasamos Parh of Radiance, podemos insertar la memory card correspondiente en nuestra Wii y recuperar los datos de Apoyo de los personajes. ¡Ojo! Si no nos lo pasamos, no funcionará.
Conclusiones
FE: Radiant Dawn es otro capítulo más de la saga. Ni más ni menos. Técnicamente tiene la apariencia de uno de los primeros juegos de Game Cube, y las novedades respecto a Path of Radiance son mínimas. Nuevas animaciones de los personajes, una continuación de la historia del primer juego que requiere haberse pasado este último para comprenderla por completo - con todos los personajes vivos y reclutados, a poder ser - y poco más. Básicamente, es un pack de nuevas misiones y personajes para el descatalogado título del cubo. Y esto puede ser bueno para los fans de la saga, pero no para todo el mundo. Si no has jugado a ningún Fire Emblem, este juego te parecerá bastante complicado y con un argumento que sólo sirve para introducir las batallas. Uno echa de menos una mayor variedad de golpes, de acciones a realizar en el escenario, o simplemente romper el molde y dejar que los jugadores puedan campar a sus anchas por los poblados, tal y como se hacía en los primeros Shining Force. Y ¡ojo! No es un juego especialmente malo. Un servidor es fan de la saga y el género, y estoy disfrutando como un niño con él. Es más, me está gustando más que su predecesor.
Así que tú decides… jugaste al anterior Fire Emblem y quieres saber cómo continúa la historia, hazte con él sin dudarlo. Y de lo contrario, puedes darle una oportunidad, pero te advierto que no es un juego para recibirlo con escepticismo. De cualquier modo, dada su larga duración y dificultad, tendrás juego para rato.
Lo mejor:
- Nuevas misiones, continuación de la historia, nuevos personajes…
- Doblaje y traducción al castellano
- Tendrás juego para rato
Lo Peor:
- Que te maten a cualquier personaje y tener que recomenzar la misión.
- Técnicamente es un juego de la generación pasada.
- No aporta nada nuevo al género ni a la saga.
- La casi obligación de haber jugado a Path of Radiance para acabar de enterarte de la copla.




Mayo 26th, 2008 a las 21:33
Me encantan los Fire Emblem de Gameboy Advance, y espero con ganas la versión para la DS, aunque lo de la muerte permanente de los personajes es algo que me desquicia… en ese sentido prefiero Shining force (aún ayer jugaba y al acabar una batalla estaba resucitando 8 personajes…) o el grandioso Final fantasy tactics advance.
Junio 19th, 2008 a las 16:38
A ver si me hago con él pronto, que si no luego va a ser casi imposible conseguirlo.
Me ha gustado lo de la partida guardada del anterior para recuperar las conversaciones de apoyo
PD: soy mega-fan de la saga, un auténtico pinzao
Septiembre 21st, 2008 a las 02:36
En esto estoy desacuerdo no le puedes colocar negativo esto:
•Que te maten a cualquier personaje y tener que recomenzar la misión.
Esto esta en todos los Fire Emblem y es parte de la dificultad y lo que lo hace un gran juego. Y no es necesario recomenzar la misión