20 Abr
Leo esta noticia en Blog de Cine: Emma Watson (la de Harry potter) sustituirá a Scarlett Johansson en la película de Napoleón and Betsy. Watson interpretará el papel que en un principio iba a hacer Johansson, y no puedo pensar en el pobre Napoleón cuando reciba la noticia de que le han cambiado a la novia. No, no es lo mismo…


7 Abr

Se van todos los grandes. Joaquín Luqui, Francisco Umbral, El Papa… Todos esos míticos personajes nos están dejando poco a poco. ¿Quién nos quedará ahora para idolatrar?
En esta ocasión, y por desgracia; se nos ha ido Charlton Heston. Últimamente conocido por su amor hacia los rifles y armas de fuego, pero alguien a quien muchos recuerdan por sus papeles en películas tan míticas como Ben-Hur, El Planeta de los Simios o Los Diez Mandamientos.
Charlton falleció ayer a la edad de 84 años, dejando al cine histórico de luto, tras seis años padeciendo los síntomas de un devastador Alzheimer. Descanse en paz. No puedo evitar imaginarme el momento en que se encuentre con Moisés allá arriba…
Como homenaje, os dejo el primer vídeo en que le pusieron voz en el programa El Informal, en el que Mr. Heston nos enseñaba todo lo que una buena peli de tiros debe tener:
1 Abr
No me canso nunca de ver vídeos de Máquinas de Rube Goldberg. En esta ocasión, se trata de una ambientada en el universo de Star Wars… sólo por la música ya merece la pena ver el vídeo.
¡Ah! Y si pensáis que soy un friki de Star Wars, es que no conocéis a mi novia XD.
27 Mar

Concretamente, en la página 6 del número 151 de la revista CINEMANÍA. En el ejemplar del mes de Abril, tenemos en portada a Scarlett Johansson, aunque os aseguro que yo he comprado la revista porque me citaban, que conste XD. En la sección de correspondencia, donde citan varios textos opinando sobre “Monstruoso” y el mareo que produce en algunos espectadores el uso y abuso de la narración en primera persona. Aunque como siempre, va a gustos…
Por cierto, aprovechando la oportunidad, me gustaría poneros este vídeo que encontré en Youtube grabado en plan amateur, simulando la técnica de filmación utilizada en Cloverfield. No tiene desperdicio.
¡Ah! Y dicen que J.J. Abrams ya está rodando otra película… Aladygma. A juzgar por la campaña de márketing viral que están realizando - clavada a la de “Monstruoso” pero con el toro de Osborne decapitado en lugar de la Estatua de la Libertad - no me espero más que otro Monstruoso y aladygmático tostonazo, segunda parte. ¿Seleccionarán a un actor con mejor pulso esta vez? Por Dios, sólo espero que el mejor amigo del cámara no se llame… ¡ROB!
11 Mar

Bueno, recuperando mi frustrada faceta de crítico cinematográfico - frustrada por suerte para todos - hoy voy a dar mi opinión sobre otra estafa hecha película que ha aterrizado hace poco en nuestras carteleras: En el punto de mira. No, no aparece la de Christopher Lambert (The Point Men). No, tampoco la de Jeff Goldblum (One of the Hollywood ten). Maldita sea, y tampoco la de Wesley Snipes (Liberty Stands Still). Ni siquiera la de Clive Owen (Shot’em Up). Es que en inglés hay muchas frases que en castellano significan lo mismo: “Peli mala a rabiar”, o en lo que jerga cinematográfica se conoce como “En el punto de mira”.
Vale, me he pasado un poco. La película no es “tan” lamentable. De hecho, parte de una buena idea y tiene un comienzo prometedor. Se nos sitúa en Salamanca, en una cumbre de líderes políticos de todo el mundo en la que se intenta acabar con el terrorismo. Algo así como la Alianza de Civilizaciones dirigida por el presidente de los Estados Unidos en plan súper estrella. Aunque dejemos esto para después… el caso, como decía, es que nos encontramos en Salamanca, en plena Plaza Mayor. Abarrotada de gente. Y de repente, en pleno discurso, “Mr. President” recibe un disparo. Se escucha una explosión. Luego otra dentro de la plaza. Todo parece apuntar a un atentado terrorista sin precedentes. ¿Qué ha pasado?
Es en ese momento cuando la acción da marcha atrás y se nos narra explicada desde otro punto de vista, el de otro espectador. La idea es muy buena, y recuerdo que pensé: “¡genial!”. Un mismo hecho narrado desde varios puntos de vista, ocho en total. Y todos ellos espectadores privilegiados, cuya versión aporta una pieza más del puzle para que nos hagamos una idea de lo que ha pasado en realidad, y las motivaciones de cada personaje para hacer lo que han hecho. ¿El problema? Todo lo demás.
Para comenzar, he mencionado que la acción transcurre en Salamanca. Esto no es del todo cierto, ya que en realidad se construyó una maqueta de la Plaza Mayor en México. ¿Por qué? Quien sabe, por falta de presupuesto, quizás. El caso es que la localización es tan inverosímil que espanta. Mientras que la Plaza Mayor está perfectamente recreada, los alrededores representan una ciudad que claramente no es la urbe universitaria que muchos conocemos. Más bien parece una ciudad de… sí, de México XD. Con coches que no se verían por aquí, gente cuyo aspecto no solemos ver por aquí, acento mexicano… bueno, ya me entendéis. Lo que más me descolocó fue ver a un conductor que, después de atropellar a uno de los protagonistas que conducía temerariamente se baja de su furgoneta y, con los brazos en cruz pregunta: “¿Qué pasa?”. ¿Cómo que qué pasa? Un español no habría hecho eso, un español se habría asomado por la ventanilla, habría aporreado el cláxon y habría gritado: “¿PERO TU ERES GILIPOOOOOOOOOLAS?”. Supongo que a los espectadores estadounidenses, que no sabrían decirte si la antártida queda por encima o por debajo del estado de Dakota; les dará igual. Pero para el público europeo la ambientación resulta demasiado grotesca.
Por no hablar del sinsentido del argumento. Por algún extraño motivo, se celebra una cumbre internacional en Salamanca. Y una cumbre internacional en la que ningún dirigente español parece estar presente, excepto el alcalde (¿?¿?). Por si fuera poco, el escenario está lleno de musulmanes con turbante que esperan sentaditos a que llegue el presidente de los EEUU en plan súper estrella. Y el público es mexicano XD. Bueno, no pasa nada, parece que hay terroristas con tecnologías del año 2020 por lo menos. Tienen un rifle de francotirador que se controla desde el teléfono móvil y se toman la molestia de ir tres o cuatro de ellos a la plaza para luego tener que huir.
El resultado final es que, tras ir descubriendo poco a poco las versiones de la historia de los ocho protagonistas, descubrimos un notable reparto de buenos actores, que apenas tienen la oportunidad de lucirse. De hecho, alguno de ellos lo hace bastante mal, y otros pasan desapercibidos deseando que se acaben sus veinte minutos de interpretación y volver a rodar esa serie de éxito que todos conocemos. El mejor es “caralimón” Dennis Quaid, el que más sale. Cada día se parece más a Steven Seagal expresivamente hablando. Pobrecillo.
En definitiva, una decepcionante cinta más, que dudo si todavía sigue en cartelera (la vi hace una semana) y que os recomiendo no ver si podéis evitarlo.
Twitteos