El lado bueno

Artículo escrito por Dani de la CruzOct 1st, 2006 • Categoría: Mi Vida

El optimismo es una virud rara de ver. Y el optimista es casi una especie en extinción. A menudo nos pasan cosas que nos ponen a prueba, y la mayoría de nosotros vivimos bajo mucho estrés. Deudas con el banco, presión social y laboral… nos hacen ser cada vez más competitivos, y es tanto lo que nos jugamos que no se nos permite fallar.

En ocasiones me he visto superado por todo lo que se exige de mí. Trabajo y estudio, pero además tengo compromisos familiares y sociales a los que no puedo permitirme faltar, y hay que tener contento a todo el mundo. Y aunque no nos lo parezca a ninguno, la presión social cada vez pesa más sobre nuestras cabezas. El día sólo tiene 24 horas, y como para algunos son muchas, asumen que para el resto también. Y la falta de tiempo para cumplir a rajatabla con las obligaciones que nos marca la agenda nos oprime. Es como no poder dormir. Estás todo el día de mal humor. Y no quizás sí hay tiempo para cumplir con todo, pero mientras lo haces, piensas en lo que aún te queda por hacer y no rindes al 100%. Y es que entre tanta cosa por hacer… ¿qué tiempo le queda al ocio, tan importante en nuestras vidas?

Por eso digo, que es difícil ser optimista hoy en día. A pesar de tener un buen trabajo, una pareja estupenda, que te vaya bien en los estudios, y que tus seres más cercanos gocen de buena salud, somos unos ingratos. Nos centramos en lo negativo, en lo que nos falta y en lo que no conseguimos. Nos hacen ser tan competitivos e infalibles que si fallamos un día en una de nuestras tareas cotidianas nos crucifican por ello, ya que la empatía es una cualidad tan rara de ver como el optimismo. Nadie entiende que aparte de cumplir con ellos tenemos que cumplir con 8 más, que somos humanos y que podemos fallar. Y seguramente ellos estén igual, pero somos tan negativos que creemos que todo nos pasa a nosotros.

Además, desde el entorno existe una presión añadida de lo más absurda, pero representativa de la sociedad del consumismo. Y es que, cada vez son más las necesidades básicas de cada uno para considerar que es feliz. Coche, lavadora, televisión, DVD, irse de viaje en verano y en todos los puentes posibles o cenar fuera una vez al mes son cosas que si no las conseguimos nos hacen desgraciados.

Yo en ocasiones me veo envuelto en esta frustración, y cuando salgo de ella me siento realmente estúpido. Son muchas las cosas buenas que tengo, y no vale la pena deprimirme por las que aún no he conseguido. No soy infalible y nadie lo es, y si un día no me sale a derechas, habrá que aprender de los propios errores. Es difícil, pero tenemos que intentar ver el lado bueno de las cosas. Al fin y al cabo, la vida es demasiado corta como para perder un segundo lamentándose por estar insatisfecho.

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1 Comentarios a “El lado bueno”

  1. Cris dice:

    Hola,

    Pongo varios links muy interesante sobre la memoria del agua.

    http://www.oshogulaab.com/NUEVAFISICA/Mensajes_del_Agua.htm
    http://www.concienciasinfronteras.com/paginas/CONCIENCIA/emoto.html
    http://www.fcgjung.com.es/art_61.html

    Según Masaru Emoto, el agua dependiendo de los mensajes que reciba su forma cristalizada adoptará una forma u otra. Si se le aplica mensajes positivos, tendra una forma pentagonal y bonita, si se le aplican mensajes negativos tendrá una forma distorsionada. Es muy interesante y da que pensar puesto que estamos compuestos por el 70% de agua.

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