Análisis de Soul Bubbles
Artículo escrito por Adrián Morillo • Sep 10th, 2008 • Categoría: Análisis, VideojuegosA finales de Junio, Eidos nos trajo la ópera prima de un prometedor estudio de desarrollo de videojuegos francés: Mekensleep. Se trataba de un original plataformas para Nintendo DS cuya principal baza era el uso del stylus durante todo el juego, y que además, no cansaba por ello al jugador, todo un mérito. Sin embargo, Soul Bubbles no ha tenido apenas éxito dentro del panorama videojueguil y ha pasado totalmente desapercibido para la mayoría de usuarios de Nintendo DS. No ha sido el azar ni simple mala suerte, la salida del juego justo al comienzo del trimestre del año en que hay menor venta de videojuegos, supone prácticamente un asesinato premeditado para cualquier juego que quiera darse a conocer y no pertenezca a ninguna saga consolidada.
Ahora que llega el mes de Septiembre y los centros comerciales nos invitan desinteresadamente a paliar la depresión postvacacional frente a la vuelta al trabajo, los exámenes suspendidos de septiembre o el pesar ante la incipiente vuelta a los estudios, nada mejor que darle una segunda oportunidad a este juego que todavía sigue ocupando en grandes cantidades las estanterías de muchos comercios, pasando desapercibido frente a jugones que desconocen las virtudes que alberga. Vayamos al grano pues.
Soul Bubbles se puede enmarcar dentro del genero de plataformas, ya que todo su desarrollo se basa en la superación de sucesivos niveles en los que hay que esquivar o destruir ciertos obstáculos, conseguir algunos objetos y llegar al final de la fase. No estoy contando nada nuevo. Lo que hace especial a Soul Bubbles es el control que tenemos sobre nuestro personaje, y sobre todo, sobre las almas que nos acompañarán en cada nivel gracias al uso de burbujas de aire. Ahora es cuando se comprende el nombre del juego Soul Bubbles (burbujas de almas).
Nada más comenzar a jugar conoceremos a Psicopompo, un simpático anciano cuidador de almas que nos comunicará que hemos sido elegidos para continuar su trabajo: guiar diversas almas hacia su descanso eterno. Ciertamente, suena a trabajo duro, pero no será ningún problema ya que Psicopompo nos hará un completo tutorial a través de tres niveles en el que nos haremos al instante con la mecánica del juego. Mediante el stylus manejaremos a nuestro aprendiz, un personaje pequeñajo pero dotado de un par de fuertes pulmones que nos permitirán estar soplando constantemente nuestras almas, que resguardadas dentro de burbujas, deberemos de ir guiando por diversos niveles con cuidado de que no exploten. Además de soplar, mientras pulsamos algún punto de la cruceta, podremos realizar diferentes acciones consistentes en crear burbujas de aire para recoger aquellas almas a las que les haya explotado su burbuja, cortar las burbujas en otras más pequeñas para un transporte más sencillo de las álmas y reducir el tamaño de las mismas. Mediantes estas acciones deberemos de llevar las álmas a un portal al final de cada nivel. Y nada más.
Parece simple ¿verdad? Pues precisamente esa es una de las grandes virtudes del juego. Las supuestamente limitadas acciones de nuestro personaje están perfectamente integradas con el entorno por el que se va a desarrollar la aventura, y responden con una precisión y fluidez de la que que pocos juegos de Nintendo DS cuyo control esté completamente basado en el stylus puedan presumir. Gracias a la jugabilidad a prueba de bomba que posee el título, pocos minutos después de haber encendido la consola ya estaremos completamente amoldados al control del juego, lo que se traduce en una adicción casi instantánea al mismo.
Lógicamente, el camino que deberán de cruzar nuestras burbujas de almas no va a ser precisamente de rosas, pero dada la belleza de los parajes que cruzaremos durante nuestra aventura, poco importa. Los 8 mundos que componen un total de 45 fases están basados en entornos naturales tales como el Tibet, campos de indios, Arizona, zonas de agua y gran cantidad de bosques. Escenarios cuyo nivel gráfico no es espectacular, pero cuyo diseño está realmente cuidado, destacando los agradables y amenos colores que impregnan cada ambiente, junto a unos sprites que cumplen sobradamente su función, consiguiendo que nunca se nos canse la vista, algo que es muy de agradecer. En estos espacios naturales nos iremos encontrando con diversas dificultades, como ramas que exploten nuestras burbujas, camaleones y topillos que nos las intenten robar, mosquitos… enemigos que en algunos casos habrá que sortear, pero que la mayoría de las veces, haciendo uso de los poderes de nuestro personaje, podremos destruir (tranquilos, al matar a un topo o un cuervo aparecerá una agradable florecilla en su lugar, nada de sangre). Con las burbujas habrá mucho juego, y no las usaremos solamente para transportar nuestras almas. En muchos casos las rellenaremos de agua para apagar un incendio que no nos deja continuar y a veces habrá que llenarlas de diferentes gases que según su peso, nos abrirán caminos subterraneos o por las alturas…
Para que el juego no peque excesivamente de sencillo, además de transportar a las almas, en cada nivel se hayan ocultas 3 calabazas. Es esencial transportar las almas ya que cada 15 almas salvadas de un mundo nos abrirá paso al siguiente, pero Agartha, el mundo final y destino de nuestro personaje (cuyo diseño es el más alejado de los idílicos parajes del juego) solo será accesible cuando hayamos encontrado 50 calabazas, todo un acierto. Y es que la búsqueda de calabazas amplía con creces la dificultad (y diversión) del juego, siendo algunas de ellas ciertamente dificiles de encontrar, ya sea por la complicada resolución de un puzzle para ello o por encontrarse escondidas a conciencia.
La dificultad del juego, al igual que todo su aspecto visual, está muy cuidada. Los primeros mundos y niveles se podrían considerar una excursión por el campito del tio Juan, pero paulatinamente la dificultad se va graduando casi sin darnos cuenta, convirtiendo los últimos mundos en retos realmente divertidos, sobre todo a la hora de encontrar calabazas. Por desgracia, si queremos terminar el juego lo antes posible, no vamos a encontrar muchas dificultades para conseguirlo. Con completar unos 3 niveles de cada mundo sin conseguir todas las calabazas, tenemos acceso asegurado al mundo final. Y por mucho que nos esforcemos en conseguir todas las calabazas… poca recompensa obtendremos salvo la gratificación personal.
El apartado sonoro merece una mención aparte. Pocas veces juego con sonido en la Nintendo DS para ahorrar batería (manías de uno) y desde luego, rara vez juego con los cascos de sonido. Sin embargo, con Soul Bubbles no me ha importado enfundarme un par de cascos en mis oídos. Todas las melodías que acompañan los distintos mundos están realmente cuidadas, además de integradas con los parajes por los que deambulemos. Si nos encontramos soplando nuestras burbujas de almas por una explanada poblada de tiendas Indias, escucharemos al fondo algunos cantos propios de los habitantes, mientras que por la zona del Tibet nos aparecerá una melodía de corte asiático cuya calidad de la composición está realzada por una excelente producción. Ésto no significa que constantemente nos acompañe música sin dar descanso, si no que distintas armonías van fluyendo mientras recorremos nuestro camino, apareciendo de forma poco previsible, y sobre todo (y lo más importante), sin hacerse repetitivas. Cierto que el apartado sonoro no es de los más importantes en un videojuego, y aún menos hablando de juegos para portátiles, pero ante excepciones como ésta que contribuyen tanto en hacer más agradable la experiencia de juego, hacen que uno se replantee el papel que tiene la música en un simple plataformas.
Pero no todo son virtudes en Soul Bubbles. Adolece de ciertos fallos y carencias (algunos inevitables siendo inherentes al propio concepto de juego) que de haber sido solapados, tal vez se hubiera hecho mayor revuelo mediático con la salida del título.
Si bien Soul Bubbles nos permite engancharnos casi instantáneamente, la mecánica de juego, a lo largo de las 45 fases, se puede hacer cansina. Los programadores se han esforzado, especialmente en los últimos mundos, en incluir enemigos y desafíos diferentes. Sin embargo, he tenido la sensación de haber estado reviviendo niveles en los mundos intermedios, antojàndoseme ciertas fases como una mera repetición de los mismos escenarios con un lavado de cara.
Es una pena, que con el diseño artístico del que presume este titulo, no se le haya sacado más punta a Psicopompo (un personaje realmente simpático que ameniza la partida en las contadas veces que aparece) así como a nuestro pequeño aprendiz. La inclusión de una pequeña historia no hubiera chocado con el desarrollo del juego, y muy probablmente, le haría ganar enteros.
Soul Boubbles es un videojuego, y por tanto, está destinado principalmente a los mercados occidentales y asiáticos, donde lo más común es que en cada familia haya un solo hijo. Cierto es que con Internet, cada vez estamos más tiempo en casa y nos comunicamos con mayor frecuencia usando chats y similares, lo que puede hacer adolecer las relaciones cara a cara. Pero creo que nada de ésto es motivo suficiente para que solo se pueda guardar una partida, de forma que no puedas dejarle el juego a nadie sin que tengan que borrarte la partida para empezar de 0.
Un modo multijugador no habría estado de más, ya que con lo cuidado que está el control, cualquier tipo de enfrentamiento por robar burbujas a un amigo seguro que sería antológico. Supongo que los desarrolladores, siguiendo con las ideas anteriores, pensarían que ya no se lleva esa anticuada costumbre de jugar con los amigos usando dos videoconsolas.
Pese a éstas manchas en su curriculum, Soul Bubbles sigue siendo un gran juego , apropiado para prácticamente cualquier tipo de jugador y especialmente recomendable para los amantes de las plataformas. Si se le hubieran depurado los fallos comentados y ampliado sus virtudes, se podría haber convertido en un juego imprescindible. Aún así merece una oportunidad, y es una gran alternativa dentro del catálogo de Nintendo DS, más ahora que hasta navidades no llegarán novedades remarcables.







Septiembre 10th, 2008 a las 09:46
Por lo que veo, se parece bastante al Lost Winds de Wii (al menos en el concepto), y eso es buena cosa.
Habrá que probarlo…
Septiembre 10th, 2008 a las 10:44
Veo que al final le has dado una oportunidad al juego, que se lo merece.
Hay pocos juegos actualmente que cuiden tanto la jugabilidad, y la verdad es que Mekensleep ha conseguido un juego redondo.
Ahora un poco de publicidad, no os perdáis la entrevista que les hicimos: http://www.lagrann.es/?itemid=4430
Septiembre 10th, 2008 a las 11:19
Es un juego muy agradable, yo estoy encantado con él disfrutándolo poco a poco. En los niveles avanzados me parece imposible conseguir las calabazas!
Septiembre 10th, 2008 a las 15:33
Buenas Adrián, bueno el análisis. En breve lo pruebo y ya te comentare. No tiene mala pinta.
Septiembre 10th, 2008 a las 16:47
Gracias Miguel Ángel, dásela que el juego la merece, no es para jugar constántemente sin parar pero siempre se hace agradable echarle unas cuantas partidas.
Muy interesante la entrevista Jolupa, me hubiera gustado conocer a los desarrolladores.
Saludos a todos
Septiembre 10th, 2008 a las 20:25
Muy buen análisis; Soul Bubbles, lo tengo en mi lista de pendientes desde hace un tiempo
Septiembre 11th, 2008 a las 13:52
Menudo análisis, de verdad que está muy bien
Lástima de la pésima distribución e impacto de este juego.